lunes, 24 de febrero de 2014

Los Problemas de Afuera no se Meten a La Cancha

Como joven, entiendo que en algún momento, algún acto, hecho o situación social que este ocurriendo en el país, genere descontento o enfado en ciertos sectores de la población. Ahora, lo que bien debemos tener en cuenta es que, como lo dijo uno de los astros del fútbol mundial, Diego Maradona: "La Pelota No Se Mancha", y eso se puede aplicar en este instante, no podemos vincular polos tan opuestos como el deporte y la política, como lo coloco al inicio de esta reflexión, "Los Problemas de Afuera No se Meten a La Cancha".

En nuestro caso, antes de la jornada 7 que se efectuó el día de ayer, muchos fueron los rumores de que si se jugaría o no esta fecha, debido a que, a mediados de semana, la Asociación Única de Futbolistas Profesionales de Venezuela emitió un comunicado, expresando que todos los jugadores de la Primera División Nacional, no jugarían sus respectivos compromisos de la jornada, debido a la "situación que se vive en Venezuela, y por la falta de seguridad a ellos y a sus familiares", pero pensándolo en frío, los clubes del fútbol nacional, en muchas ocasiones, no han tenido planes de contingencia para casos como estos, en los que han reforzado su seguridad con una combinación de efectivos nacionales y privados. Claro esta, debemos comprender, que no todos los clubes del balompié nacional poseen estos planes, ni los recursos para los mismos.

Portadas como las del Diario Líder del día de hoy, en su titular "FVF, ¿Están Contentos?" generan una especie de incitación al desprecio del ente futbolista, que, si en los últimos años se sabe que sus altos dirigentes han tenido un pésimo desempeño, pero si queremos un progreso en el fútbol nacional, solicitudes como la "suspensión del torneo" son un error que impide que el balompié venezolano siga creciendo.

Debemos dejar de un lado nuestra ideología, fanatismo o criterio político-social, recordemos que en Alemania, durante la guerra mundial, la Bundesliga continuó su curso. Trabajemos juntos por cooperar, de manera integrada lo mejor para el fútbol, y promovamos la paz con la cosa mas linda que existe en el mundo, el Fútbol.

sábado, 28 de diciembre de 2013

Pensamientos Reflexivos, y un poco Críticos...

Sabemos de antemano que los hinchas en todo el mundo, tienen un valor primordial en todo su ser, y es la pasión, pero también es de conocimiento mundial, que los hinchas suelen adoptar y modificar (para identificarlas como propias) actitudes vandálicas y violentas, que atentan contra la moral y la dignidad de las personas y dañan la imagen, no solo del club, sino de esos verdaderos hinchas que no van a la grada a violentar el ambiente que se vive, sino que van, y alientan al club de sus amores sin importar el resultado, pero que sobre todo, son los que repudian a esos pequeños grupos de inadaptados que van a hacer en la grada "lo que en su casa no pueden hacer".

Apenas tengo pocos años siendo hincha, del club que considero mi vida, mi pasión y  parte de mi (Como lo es el Caracas Fútbol Club), pero se que una de las cosas que ha dañado la imagen de la afición del Futbol Venezolano, por lo menos en los últimos 10 años, son las actitudes negativas de las hinchadas de los clubes de Venezuela. Claro, las Hinchadas Venezolanas no pueden ser consideradas de forma igual con las Hinchadas Argentinas, o los Ultras en Europa, pero el que conoce este mundo, sabe que esa cultura violenta llego a Sudamérica a través de las Barras Bravas en Argentina, quienes adoptaron las conductas de los Hooligans en Europa,  y esta conducta del país argentino, fue "copiada" por países como Brasil, Colombia, Chile, Uruguay, Perú y Venezuela. 

En la Pasada Edición de la Copa Libertadores de América, tuve la ocasión de asistir al encuentro de la 5ta Fecha, entre el Caracas FC y el  Huachipato de Chile, partido en el cual, el Rojo se jugaba la vida en el torneo continental. La hinchada tuvo un enorme recibimiento, una sensación y una experiencia que nunca había vivido de esa forma, pero con el transcurrir de los minutos, el marcador era adverso y se agravaba mas conforme pasaban los minutos. Cuando finalizo el encuentro, y el marcador reflejaba una eliminación decretada para el club avileño, yo, que estaba sentado en toda la curva del Estadio Olímpico, me preparaba para regresar a mi casa, entristecido por el resultado, pero feliz por haber visto al club de mis amores jugar, y haberlo podido alentar (cosa que se me complica debido a que vivo relativamente lejos del recinto deportivo y tanto ocupaciones, como tiempo y dinero, hacen que se me haga casi imposible asistir cotidianamente a ver al Caracas, aunque siempre lo veo y lo sigo de cualquier forma), pero lo que me indigno fue que, de pronto, un poco cerca de donde me encontraba, un grupo de hinchas del caracas empezaron a agredirse entre si, y eso me hizo pensar que las aficiones son suceptibles al sentimiento que tienen, y que estos que caen en ese juego violento, no comprenden el daño que le hacen al balompie criollo.

Es absolutamente verdadero que el Fanático del Beisbol es totalmente diferente al del Fútbol, y que en Venezuela, hay mas atención al "deporte nacional" (como es considerado el Beisbol) que al Balompie, y si bien es cierto que la Vinotinto ha hecho un esfuerzo enorme por hacer que la atención al fútbol nacional aumente, aun falta mucho, y de hecho, una de las cosas que faltan para mejorar, es la cultura en las aficiones. Debe mejorar la conducta de los hinchas, pero algo que, en mi opinión no debe cambiar, es el carnaval y la fiesta que se viven en las gradas. Las hinchadas deben continuar la fiesta y la alegria que hacen domingo a domingo, eso si, evitando en todo momento ser violentas, para ofrecer mayor disfrute a las personas que asisten al estadio y aumentar el afecto hacia el fútbol nacional.